Me encontré con Julio Estella durante los últimos cuatro años de su vida.
Magnífico dibujante, gran lector y también un poco escritor, encontró en un estilo “comic” el modo que mejor expresaba la feroz ironía con la que descompletaba al Otro que siempre resultó aplastante para su infinita ansia de libertad. Ninguna de las múltiples identidades que usaba logró dar nombre a su ser, al menos no lo suficiente para mantenerle en una vida vivible.
Agotaba, apuraba cosas y personas sin llegar a calmar su sed. No se dio el tiempo y no encontró el lugar para proseguir su trabajo, hoy disperso o desaparecido. En su memoria, y esperamos que no a destiempo para otros, hemos creado este lugar llamado Creaturas.
Magnífico dibujante, gran lector y también un poco escritor, encontró en un estilo “comic” el modo que mejor expresaba la feroz ironía con la que descompletaba al Otro que siempre resultó aplastante para su infinita ansia de libertad. Ninguna de las múltiples identidades que usaba logró dar nombre a su ser, al menos no lo suficiente para mantenerle en una vida vivible.
Agotaba, apuraba cosas y personas sin llegar a calmar su sed. No se dio el tiempo y no encontró el lugar para proseguir su trabajo, hoy disperso o desaparecido. En su memoria, y esperamos que no a destiempo para otros, hemos creado este lugar llamado Creaturas.





